Amor vita dimittite oblitus

Vita est opus et amor ,est vita nostra interior certamine, per quam vita certa magis

La Vida es trabajo y amor,
Es nuestra lucha interior,
La pelea que te hace ser mejor

Vita est opus et amor, noster est bellum tentationis, Melius est nobis pugnam faciat

AMOR, TENTACION, SUPERACION,... PERDÓN Y OLVIDO

sábado, 3 de noviembre de 2012

Fray ESCOBA

Nació Martín el 8 de diciembre de 1579, hijo de un importante hidalgo y de una mulata, en Lima (Perú). Martín comenzó a familiarizarse con el bien retribuido oficio de barbero, que en aquella época era bastante más que sacar dientes, extraer muelas o hacer sangrías.
Martín supo hacerse un experto por pasar como ayudante de un excelente médico español. De ello comenzó a vivir y su trabajo le permitió ayudar de modo eficaz a los pobres que no podían pagarle. Por su barbería pasarán igual labriegos que soldados, irán a buscar alivio tanto caballeros como corregidores.
Lo que hace ejemplar a su vida no es sólo la repercusión social de un trabajo humanitario bien hecho. Más es el ejercicio heroico y continuado de la caridad que dimana del amor a Jesucristo, a Santa María.
Por el ejercicio de su trabajo y por su sensibilidad hacia la religión tuvo contacto con los monjes del convento dominico del Rosario donde pidió la admisión como donado para pasar luego a hermano.
De todas la virtudes que poseía Martín de Porres sobresalía la humildad, siempre puso a los demás por delante de sus propias necesidades. En una ocasión el convento tuvo serios apuros económicos y el Prior se vio en la necesidad de vender algunos objetos, ante esto, Martín de Porres se ofreció a ser vendido como esclavo para remediar la crisis. Murió tal día como hoy en 1639.
Coincidiendo con el paso o etapa en la que era asiduo a una parroquia que pertencecía a la orden de predicadores (Dominicos), recuerdo la imagen, pequeña pero impactante, de FRAY ESCOBA, en un lateral de la iglesia, casi sin importancia, pero hay estaba, el único cuyo colorido no era el paso del tiempo, la pátina de lo antiguo, sino su color. Quizás fuera esa cualidad lo que me llamara la atención, teniendo en cuenta que no, en todos los paises, ni en todas las ciudades, hace decadas, existia el actual multiracismo, pluralidad étnica o convivencia pacífica de las diferentes culturas, en defintiva que ver una persona o tener un amigo de diferente etnia o pais era más bien raro y excepcional.
La escoba que portaba, el hecho de que era Fraile que no Monje, su tamaño, hacia que siempre que entraba se llevara mi mirada de admiración, curiosidad, …., querer ser parecido a él, entender la vida y el espiritu que le guiaba viviendo en la época y región que vivió. Con el paso del tiempo no ha caido en el olvido, pero al igual que mis dudas, temores, o falta de vocación, hicieron que mis pasos no fueran encaminados a la vocación religiosa, mi admirado FRAY ESCOBA quedó en un segundo plano de mi interior, que no por ello olvidado.
Hoy es su día y por ello, por lo que en mi significó y ha de significar, aunque no haya sabido expresarlo, quiero rendirle este pequeño homenaje y agradecerle las gracias recibidas. Quizás fuera su ayuda y bondad la que me diera la oportunidad y el orgullo, de ser un raro, que tuvo cuando no era normal, entre mis mejores amigos, a hermanos que para el resto eran “diferentes”, “raros”, por ser extranjeros, porque sus pieles no eran iguales a la nuestra, su lengua y sus normas eran diferentes, algo que para mi carecia de importancia porque siempre he creido que lo verdaderamente importante es nuestro interior y comprensión.
Querido Fray Escoba, desde este humilde rincón, te solicito tu intercensión para que sepas barrer de mi interior todo aquello que produce mal a mis semejantes o a mi y por ello a nuestro Dios.
Que en mi, aflore, esa tu bondad y generosidad con los demás, sepa acoger a mis hermanos con la alegria de un corazón que infunda amor y que cuando hable, mis palabras sean muestra de alabanza a Dios y predicación de la FE que profesamos.